El cuento del viernes: HISTORIA DE UN PIONERO


PANCHITO, su mamá y sus tres hermanos, llegaron a Lima, dejando su añorado terruño, la limpia naturaleza, el arroyo del agua clara y la escuelita fiscal donde Panchito aprendió sus primeras letras. Fueron a vivir a un pueblo joven en donde los servicios sanitarios eran de uso común.

Panchito y sus hermanitos se levantaban al amanecer para aprovisionarse de agua en depósitos y pequeños lavatorios que la familia usaba para la higiene personal. Por las noches la mamá lavaba atados de ropa sin importarle los fríos inviernos.

Desde muy niño, Panchito, se interesó por la importancia del agua en la higiene personal y en su conservación. Le gustaba mucho el deporte y en la escuela, todos apreciaban su amistad y sencillez.

Afortunadamente el plantel contaba con un par de duchas, las que Panchito frecuentaba alegremente.

Panchito creció con la sana iniciativa del provinciano, organizó con un gran grupo de amigos un comité promotor con el lema: “El agua es vida, cuídala”.

El comité se llamo: “El ejército de la Salud”, y tenía los siguientes objetivos:

1.- Organizar a la comunidad estudiantil y llevar a cabo una campaña para mejorar el servicio de agua y los servicios higiénicos del plantel.
2.- Identificar las formas de contaminación del agua en el interior del colegio, creando un laboratorio para practicar la prevención de la salud y las formas de cuidar el agua.
Para tener éxito, el comité estuvo conformado por los profesores y tutores que se encargaron de reglamentar el programa y formar, adiestrar y asesorar a los grupos de trabajo. Los alumnos también formaban parte del comité y actuaban como inspectores para detectar actos y situaciones antihigiénicas en los alumnos y en el colegio; llevar el control de la limpieza y mantenimiento de los sanitarios e informar periódicamente y sugerir alternativas de mejoras en los servicios.

Brigada "Guardianes del Agua" - I.E. "Simón Bolívar Palacios" mostrando sus carteles de cuidado del agua
Se dictaron charlas a los profesores, tutores, auxiliares y estudiantes en general y fomentaron diálogos entre maestros y alumnos para buscar el bienestar estudiantil.
Colocaron carteles, afiches y pancartas alusivos al tema, tanto en aulas como en los servicios higiénicos. Para motivar a todos en el colegio realizaron concursos, dramatizaciones artísticas y compusieron canciones. También exhibieron videos y películas.

Panchito, motivado por el éxito logrado por el comité, estudió mucho y fue creciendo con la ilusión de mejorar el estado de su familia y con el afán de ser útil a la sociedad, decidió ser un ingeniero sanitario.

Siendo un universitario, Panchito alternaba sus estudios con el servicio gratuito a toda la vecindad; les dedicaba tiempo y esfuerzo, ya que lo consideraba como una contribución a su comunidad.

En el barrio era frecuente escuchar:
¡Panchito, por favor ayúdame a arreglar mi ducha!
¡Panchito, no te olvides de la empaquetadura de mi cocina!
Panchito por su parte siempre les recordaba:
¡Don Juan, no se olvide de limpiar las cerdillas de las tuberías de su tina!
¡Señora Doris, utilice el ácido muriático y desinfectante!. Fue así que en todo el vecindario se respiraba siempre un olor agradable y no tenían problemas con los servicios higiénicos.

Panchito es ahora un exitoso profesional sanitario, aporta mucho a favor de la comunidad, y es conocido por sus trabajos de primera calidad. Tiene un estilo personal; explica minuciosamente a sus clientes el uso adecuado y cuidado que hay que tener con las instalaciones de agua y desagüe de la vivienda, hace énfasis en evitar cualquier desperdicio de agua, por mínimo que sea y en mantener el buen estado de los servicios sanitarios.

Miguel Arce, 13 años, 3ero. de secundaria
Colegio Niño Jesús de Praga
Proyecto “La Escuela Y Nosotros Promotores De Higiene Y Salud”
Módulo IV
Guía del estudiante
Cuentos y Relatos

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